Dos preguntas...

 Dos preguntas que con frecuencia me hacen:

1. ¿Cuál negocio me conviene porque deja más dinero?
2. ¿Tengo tal cantidad, qué puedo hacer con ella?
Ambas preguntas están mal formuladas; no se escoge un negocio porque deja más dinero que otro, se escoge porque gusta y se conoce. Por otra parte si conoces tus habilidades y el negocio en el que quieres desarrollarte, es menester saber cuánto es el capital necesario para echar andar el negocio.
Un plan de negocio resuelve estás dudas, desgraciadamente a la mayoría no le interesa hacerlo.
El Canvas business model es una excelente herramienta preliminar.

Entrevista con Julio Carreto acerca del tema Planeación Esttratégica

 Entrevista con Julio Carreto - Planeación Estratégica

50 reglas de negociación

50 REGLAS DE ORO

1. Nunca saludes de mano a nadie sin
ponerte de pie. 
2. En una negociación, nunca hagas la 
primer oferta. 
3. Si te confían un secreto, guárdalo. 
4. Regresa con tanque lleno el auto que te prestaron. 
5. Haz las cosas con pasión o mejor no las hagas. 
6. Cuando saludes de mano, hazlo firme y mirando a los ojos. 
7. Vive la experiencia de hacer un viaje solo. 
8. Nunca rechaces una pastilla de menta, las razones son obvias. 
9. Acepta consejos si quieres llegar a viejo. 
10. Acércate a comer con la persona nueva en la oficina. 
11. Cuando le escribas a alguien enojado, termina y vuelve a leerlo, después bórralo y hazlo de nuevo. 
12. En la mesa no hables de trabajo, política o religión. 
13. Se Justo, defiende a los que son abusados sin abusar. 
14. Escribe tus metas y luego trabaja por ellas. 
15. Defiende tu punto de vista sin ofender ni insultar, se tolerante y respetuoso ante el ajeno.
16. Llama y visita a tus padres, hijos, familiares y amigos, no pierdas el tiempo esperando que ellos lo hagan primero.
17. Nunca te arrepientas de nada, aprende de todo. 
18. En momentos o días de soledad, relájate, disfruta y aprende.
19. El honor y la lealtad son básicos en tu personalidad. 
20. No le prestes dinero a quien sabes que no te pagará. 
21. Cree en algo. 
22. Tiende tu cama al levantarte por las mañanas. 
23. Canta en la ducha.
24. Cuida una planta o un jardín. 
25. Observa el cielo cada vez que puedas. 
26. Descubre tus habilidades y explótalas. 
27. Ama tu trabajo, o déjalo. 
28. Pide ayuda cuando la necesites. 
29. Enséñale un valor a alguien, de preferencia a un niño. 
30. Valora y agradece a quien te tienda la mano. 
31. Se amable con tus vecinos. 
32. Hazle el día más alegre a alguien. 
33. Compite contigo mismo. 
34. Regálate algo mínimo una vez al año. 
35. Cuida tu salud. 
36. Saluda con una sonrisa siempre. 
37. Piensa rápido, pero habla despacio. 
38. No hables con la boca llena. 
39. Lustra tus zapatos y corta tus uñas. 
40. No opines sobre temas que desconozcas. 
41. Nunca maltrates a un animal. 
42. Alza la voz ante las injusticias. 
43. Nunca pierdas la maravillosa oportunidad de quedarte callado. 
44. Reconoce a alguien su esfuerzo. 
45. Se humilde ante todo. 
46. Nunca olvides de donde vienes. 
47. Viaja cada vez que te sea posible. 
48. Cede el paso. 
49. Baila bajo la lluvia. 
50. Busca tu éxito, sin desistir.

Manejo del tiempo

Por Enrique Rodriguez G.

Enfócate en ser productivo y no en estar ocupado. En este ultimo mes son muchos los que trabajan desde casa, pero... tus días son realmente productivos?

He aquí una lista con 9 consejos para aprender a ser más productivo.

1 Dedica 10 minutos para planificar el día.
Esto lo deberás hacer antes de empezar.

2 Enfócate en una tarea.
La multitarea no es efectiva, está más que demostrado.

3 Controla tu voluntad.
Sin fuerza de voluntad no podrás hacer nada (y se agota según pasa el día), aléjate de todas las cosas que te roban tiempo, como son las RRSS.

A mí me gusta este programa para
el ordenador "SelfControl", bloquea por el tiempo que tú le establezcas las páginas que sabes que son de tentación para ti.

4 Primero lo mas difícil.
Haz primero lo que menos te apetece hacer (o no lo harás).

5 Aprovecha las horas mágicas.
Las tres primeras horas del día son las mas productivas. Aprovéchalas para hacer el punto 4.

6 Crea un espacio de trabajo libre e interrupciones.
En orden y en silencio se trabaja mejor.

7 Aprende a posponer.
Toda tarea que no sea la más importante en cada momento.

8 Planifica de forma constante.
Las próximas semanas, la semana actual, ... Cada día. No te dejes llevar. Yo utilizo "Asana" y el "Calendario Google".

9 Pon hora y fecha de caducidad a tus tareas.
Como dice la Ley de Parkinson; "El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine". Cuando tienes una fecha límite demasiado cerca, te centras en lo importante y dejas los detalles necesarios para otro momento

"Be Focused" es un programa que te permite gestionar tus tareas añadiendo un temporizador a cada una de ellas.

Hard Skills vs Soft Skills

Veo con preocupación que cada día, el área de capacitación empresarial se enfoca más en dar Soft Skills y creo entender que la razón de que esto sea así es porque son más fácil de entender, aunque más difícil de desarrollar. 

Posterior a la capacitación no existe un seguimiento de los resultados de aquella, así esto se convierte en ejercicio lúdico en lugar de algo que eleve el capital humano y por consecuencia; la productividad.

En términos muy resumidos, las Soft Skills son aquellas relacionadas con la inteligencia emocional (también se ha hecho abuso de este tema), las habilidades tanto intrapersonales como interpersonales. El punto es que dentro de estas habilidades se incluyen entre otras; habilidades directivas, comunicación, liderazgo, delegación, motivación, trabajo en equipo, etc.

Todas las habilidades anteriores se incluyen en la carrera de Administración de la inmensa mayoría de las universidades y tienen un sólido fundamente teórico que al final del proceso de estudios, la mayor parte de los profesionales de esta área, no aplican porque las han olvidado.

Lo anterior sumado a la incompetencia en habilidades técnicas (Hard Skills) por parte de los responsables de la capacitación a colaborado a que tales elementos se oferten sin posibilidad de aplicación real enfocado a resolver problemas concretos de las organizaciones.

Soy un convencido de que el método de casos es mucho más útil para desarrollar las habilidades antes mencionadas que, por ejemplo; el uso de legos, de esto también se ha abusado.

Si se desconoce la visión de la empresa, siempre se debe tener que existen tres objetivos válidos para todas las organizaciones; rentabilidad, crecimiento y permanencia, hacia aquí debemos apuntar la capacitación.

Verdades sobre el coaching que nadie te dice


¿Qué es el coaching? ¿Quién es coach y quién no? ¿Qué pasa con esta actividad en México y en la web? ¿Cómo saber qué coach es mejor? ¿Qué pasa con las certificaciones? ¿Existen tipos de coaching? ¿Por qué de repente hay tantos “coaches”? Y las asociaciones ¿cómo figuran?

Comencemos con estas verdades, que serán cómodas para algunos e incómodas para otros, para que descubras parte de lo que está detrás de esta actividad profesional: lo bueno, lo malo y lo que nadie te va a decir.

1. La gente en general no sabe qué es el coaching y cree que cualquiera que ayuda a otro es un “coach” en “algo”. Confunden asesoría, mentoría, consultoría y terapia con coaching y cada una de ellas tiene su diferencia.

2. El coaching es un proceso metodológico, que se aprende y lleva años perfeccionar (la práctica hace al maestro, y su perfeccionamiento implica horas de actividad). El coach genera preguntas puntuales, trabaja con la mente, los significados, las creencias, las actitudes, los comportamientos y las acciones de las personas, para que ejecuten lo que requieren, y así logren lo que nunca han hecho.

3. La base del coaching es la ontología, el estudio del ser. El coaching, por principio, se enfoca en las significaciones y resignificaciones del individuo, para con ello trabajar las distintas áreas de su vida, motivar, construir estrategias y concretar cambios por medio de acciones.

4. Si la persona que lo estudia y lo pretende dar, no es psicólogo o comunicólogo (semiólogo), requiere de al menos otra herramienta para filtrar la información que el coachee (aquel que toma el coaching) comunica, para así analizar y estudiar sus procesos mentales de significación. Hay quienes lo estudian con PNL (Programación Neurolingüistica), que hasta el momento es la estructura más conocida para hacerlo (pero no necesariamente la más efectiva). Un semiólogo con estudios en psicología y análisis del discurso está más preparado para esta actividad que quien sólo estudia PNL y no tiene un background adecuado (sencillamente es más fácil aprender la PNL). No obstante, las capacidades y alcance dependerán de la práctica y habilidades del coach en el desarrollo del proceso.

5. El coaching, por principio, es ejecutivo. La intención última de su estudio y puesta en práctica es implementar acciones y ejecutarlas con seguimiento de tu coach. Una vez que hemos logrado la resignificación de las creencias o concepciones mentales para que la persona avance “sin traba” alguna, se generan estrategias y tácticas, caminos y acciones claras y contundentes.

6. No hay tipos de coaching. La metodología sólo es una. Quienes somos coaches de vida, negocios o laborales, utilizamos adaptación del coaching uno a uno a estos espacios y sumamos herramientas complementarias para darlo. Decimos, pues, que somos coaches que por praxis nos especializamos en un área. De ahí que digan que son de vida, negocios, etc. Podemos tener también otros respaldos como ser capacitadores, haber trabajado en consultoría estratégica y utilizar otras herramientas. Pero cuando nació el coaching, nació con una búsqueda primaria de trabajo en consultorio uno a uno. El resto son adaptaciones con herramientas.

7. Es absolutamente cierto que un coach puede conseguir resultados increíbles en la vida de las personas, su empleo, su labor profesional o su negocio, pero el trabajo con ello, y los alcances, dependerán tanto del coach como del coachee. Un taller te puede ayudar, pero el crecimiento y el conseguir algo increíble lleva mucho más: implica trabajo y proceso.

Lo que está pasando (que muchos ocultan o nadie dice)

8. Con el creciente auge del optimismo exacerbado en las redes sociales, ahora confunden coaches con gurús del “sí se puede”. La motivación es algo básico, pero sólo una parte del coaching. Recuerda que un verdadero coach lleva a cabo la metodología; el coaching verdadero es mucho más que motivación. Existen “coaches” que dicen serlo y no lo son (sobre todo en redes sociales), personas que desconocen la metodología, que no hacen trabajo uno a uno, etc., todo lo que haría un auténtico coach, y se dicen coaches simplemente porque hacen talleres. Muchos de ellos han comprado seudocertificaciones en línea avaladas por organismos que sólo pretenden hacer negocio haciendo coaches al por mayor. Podría nombrar, incluso, “certificadores internacionales” en estos formatos, y personas que lo que te venden son audiolibros, que no digo que estén mal, pero es una práctica poco profesional para el crecimiento de la actividad y la percepción del coach en la sociedad. Y ahora resulta que “todas son certificaciones internacionales”. ¡Aguas! Se ve constantemente en el mercado “Nuevos coaches”, que poco han implementado la metodología y lo que están haciendo es una mala preparación del coach, pero, eso sí, un gran negocio haciendo coach al que pague, dándole una embarradita de lo que el coaching es, oportunidades de negocio que quieren convertirse en franquicias de coaching, vendiéndole un nombre a quien quiera hacerse coach, nombre que, a la larga, no garantizará nada (porque hay algunos tan mal formados que sin darse cuenta desacreditan la misma marca).

9. El tema de las asociaciones es, quizá, uno de los más polémicos. Sí existen asociaciones de talla internacional que acreditan a coaches mediante terceros, que dan las famosas certificaciones internacionales, de las cuales he tomado algunas. El tema es el seguimiento que le dan a su gente. Y es algo complicado. Tienen estructuras que buscan garantizar que los coaches implementen la metodología donde los coaches deben grabarse implementándola para que ellos los acrediten. Como parte del proceso, los coaches que quieran pertenecer a la organización también deben comprobar que cobran por ello y, por tanto, que es una actividad profesional. Algunos, incluso, piden referencias de sus coachees. Después, para pertenecer se debe pagar una anualidad.

Las asociaciones no son más que grupos de personas, y las hay de ingenieros, arquitectos etc. Y en ocasiones, como en todos lados, existen favoritismos. Son casi como los premios Oscar. Hay quienes tienen que demostrar muchísimo más si no son los amigos del presidente en turno, etc. Esto en el tema de las grandes multinacionales. Hay muchas otras asociaciones que se van formando para hacer sus adeptos. Pero lo que sí sucede en la mayoría es que, con el afán de cobrar año con año la anualidad, simple y sencillamente se olvidan de hacer las cosas bien para ayudar, apoyar y hacer que la labor se profesionalice de manera contundente. Cosa que, entiendo, no es fácil.

El tema viene cuando sus miembros dejan de pagar; se le quita el respaldo, hasta por un olvido, y no hay quien diga esta boca es mía. Las asociaciones, como todo, son un negocio, y eso está bien, pero ¿quien termina regulando la eficacia y eficiencia y pertenencia de esta hermosa actividad? Sí reconocen al principio y luego dejan de hacerlo. Entonces ¿son o no son?

Para varias de ellas, los intereses personales han entrado en juego, y las ganas de hacer negocio. Han sobrepasado sus estatutos, lo que también hace que haya muchos malos coaches en sus listas.

El tema con las licencias y las certificaciones en otro punto, porque con tantas ganas de hacer negocio, ahora cualquier capacitador (que incluso no era coach) se puede volver un certificador internacional en coaching con el respaldo de la asociación, haciéndose capacitador de la actividad, pagando la licencia, para dar la certificación.

Las asociaciones pueden ser un respaldo, pero no son la solución para saber quiénes son los buenos o malos coaches, quiénes sí desarrollan bien la actividad y quiénes no, pues regulan lo que pueden y reconocen o no a sus miembros cuando les conviene. Y ésta es una incómoda realidad de muchas.

10. ¿Qué pasa en la web? Ahí hay de todo. Coaches que estudiaron y lo aplican, otros que seudoestudiaron y lo seudoaplican, y la mayoría restante que no son coaches, y no lo aplican. En este espacio todo se ha vuelto muy marketero, cosa que no es que esté mal. El problema es lo que las personas obtienen; la labor de muchos de ellos es grupal y no uno a uno. No le dan el justo acompañamiento a la gente. Las motivan en talleres, les hacen conseguir algo momentáneo cuyo crecimiento no dará para mucho más, porque se quemaron su mercado (alcance estadístico). Esto pasa con negocios en línea o publicidad. Y luego los abandonan, cosa que un coach profesional no haría nunca.

11. Un coach sabe que todo crecimiento real es un proceso y está contigo codo a codo, sesión tras sesión, hasta conseguir el objetivo. Si verdaderamente hace coaching, él enfocará todo lo que es y todo lo que sabe en tu crecimiento. Si tienen muchas más herramientas (además del coaching) para conseguir buenos resultados, te explicará qué parte es coaching y qué no y te ayudará. Un coach ejecutivo de alto nivel, te dará coaching uno a uno, y no lo hará de forma grupal, sino individual, hasta que superes tus propias expectativas varias veces, trabajando con tu caso específico.

12. Muchos “coaches” utilizan como imagen una falsa figura de “gurú” o de “multimillonario”, como si sólo su imagen estrafalaria, o su mercadotecnia estratégica, consiguieran los resultados en su vida y en la vida de las personas. Asegúrate de su nivel, resultados y seguimiento.

13. Un excelente coach logra cosas extraordinarias concretando con sus coachees cosas que, por principio, ellos no podían concebir a nivel mental. Checa sus casos de éxito y si implementa la metodología. Si no, y si tiene casos de éxito, tal vez sea un gran asesor o mentor, pero no un coach, así que diferéncialo, porque en la herramienta que utilice quizás está tu resultado. Quizá no necesitas un coach, o un mentor, sino un asesor, pero eso debes checarlo tú y ver qué es lo que ofrece y cómo.

14. Todos los días nacen nuevos seudocertificadores producto de nuevos coaches, que, de hecho, poco han hecho coaching, y lo que hacen es repetir sus cursos, lo que lleva a que muchas “certificaciones” no lo sean. ¡Infórmate! ¿Ve qué ofrecen?

15. Si tú ya estudiaste coaching, sabes qué es y qué no es el mismo. De ti depende si sumas o no otras formas de apoyo. Para mí, lo más importante es llevar a tu coachee a ganar, lo importante es aclararle qué es y qué no es coaching, y así las personas logren identificar esta increíble labor.

16. Los procesos de “3” niveles en los que se dice hacen coaching, no hacen coaching, sino una mezcla de estructuras de apoyo de la superación personal, el new age, estructuras de arquetipos y hasta constelaciones familiares, todo mezclado, impactando en la gente, pero dejándola irresponsablemente a la deriva en muchos momentos de los procesos.

17. Y ésta es, quizá, la verdad más grandes de todas. Y es que empoderan tanto a los coaches recién egresados en sus “certificaciones” que muchos de ellos se creen los mejores del mundo desde el día uno y pierden el piso. El coaching es un proceso metodológico que lleva años perfeccionar y hacer en excelencia. No lo olviden.

La parábola de las naranjas

Había un joven que tenía la aspiración de trabajar para una empresa porque pagaba muy bien y era muy prestigiosa. Preparó su Curriculum vitae y tuvo varias entrevistas. Al final le dieron un puesto de inicio. Entonces su aspiración la convirtió en su siguiente meta—un puesto de supervisor que le daría aun mayor prestigio y salario. De manera que completó las tareas que le daban. Llegaba temprano algunas mañanas y se quedaba tarde, para que el jefe viera que trabajaba jornadas largas.

Después de cinco años, se abrió un puesto de supervisor; pero, para tristeza del joven, otro empleado, que llevaba trabajando para la empresa sólo seis meses, obtuvo el puesto. El joven estaba muy enojado y fue al jefe para exigirle una explicación.

El sabio jefe le dijo: “Antes de responder a tus preguntas, ¿me podrías hacer un favor?”

“Sí, claro”, dijo el empleado.

“¿Puedes ir a la tienda a comprarme unas naranjas? Las necesita mi esposa”.

El joven aceptó y fue a la tienda. Cuando regresó, el jefe le preguntó: “¿Qué clase de naranjas compraste?”

“No sé”, respondió el joven. “Usted sólo dijo que comprara naranjas; y éstas son naranjas. Aquí tiene”.

“¿Cuánto costaron?” preguntó el jefe.

“Bueno, no estoy seguro”, fue la respuesta. “Usted me dio treinta dólares. Aquí está su recibo; y aquí tiene su cambio”.

“Gracias”, dijo el jefe. “Ahora, por favor, toma asiento y presta mucha atención”.

Entonces el jefe llamó al empleado que había conseguido la promoción y le pidió el mismo favor. Aceptó sin reparos y fue a la tienda.

Cuando regresó, el jefe le preguntó, “¿Qué clase de naranjas compraste?”

“Bueno”, contestó, “la tienda tenía diferentes variedades—navelinas, Valencia, sanguinas, mandarinas y muchas más; y no sabía cuál de todas comprar; pero me acordé que dijo que su esposa necesitaba las naranjas, así que la llamé. Me dijo que iba a tener una fiesta y que iba a hacer jugo de naranja; por lo que le pregunté al señor de la tienda cuál de todas sería la mejor para hacer jugo. Me dijo que la naranja Valencia era muy jugosa y dulce, así que ésa es la que compre. Las dejé en su casa antes de volver a la oficina. Su esposa estaba muy contenta”.

“¿Cuánto costaron?” preguntó el jefe.

“Bueno, ése fue otro problema. No sabía cuántas comprar, así que volví a llamar a su esposa y le pregunté a cuántas personas calculaba recibir. Dijo que 20. Así que le pregunté al de la tienda cuántas naranjas harían falta para hacer jugo para 20 personas; y eran muchas. Entonces le pregunté si me haría un descuento por cantidad, ¡y me lo hizo! Estas naranjas normalmente cuestan 75 centavos cada una, pero las pagué sólo a 50 centavos. Aquí tiene el cambio y el recibo”.

El jefe sonrió y le dijo: “Gracias; ya se puede retirar”.

Miró al joven que había estado contemplando la conversación. El joven se levantó, bajó los hombros y dijo: “Entiendo lo que quiere decir”, mientras salía desanimado de la oficina.

Pensamiento estratégico

El pensamiento estratégico podemos resumirlo así:

  1. Pensar en cumplir un objetivo de largo plazo (3 años mínimo)
  2. Fijar el objetivo general a cumplir
  3. Dividir el objetivo general, en objetivos particulares y específicos.
  4. Determinar cómo y cuándo medir los objetivos
  5. Volver el pensamiento estratégico en acción.

Seminario Venta Consultiva

9 lecciones de House of Cards para los negocios

Por Nayeli Meza Orozco

Esta serie profundiza en el significado del poder y el dinero, ¿qué podemos aprender de esta relación para beneficiar nuestro negocio?

Para Frank Underwood la palabra ‘poder’ tiene un significado fundamental, en especial si se trata de conquistar la Oficina Oval de la nación más poderosa del mundo. En el ámbito de los negocios, se relaciona con la supervivencia de una empresa y de hacer que ésta sobresalga en un mercado altamente competitivo.

Bajo la idea de que el dinero “empieza a derrumbarse en 10 años”, mientras que el poder es una “construcción de piedra que perdura siglos”, el presidente (ficticio) número 46 de Estados Unidos ha inspirado durante cuatro temporadas a líderes fuera del ámbito político, para trasladarse al mundo de los negocios.

“Debemos preguntarnos: ‘¿Dinero, para qué?’ ‘¿Poder, para qué?’ Y encontraremos que hay motivos mucho más profundos para empezar una empresa”, comenta Leticia Gasca, diretora ejecutiva del Instituto del Fracaso.

La autora del libro Sobrevivir al fracaso comparte que quienes han decidido tomar el camino de la creación de negocios deben ser conscientes de que para alcanzar el éxito son necesarios dos elementos: la preparación y la intención. Asimismo, a diferencia de Underwood, insiste en la necesidad de crear empresas con un beneficio social y que ayuden a cambiar el mundo.

Lecciones para hacer negocios
House of Cards, creada por Beau Willimon e inspirada en la novela homónima de Michael Dobbs, estrenó su primera temporada en Netflix en febrero de 2013 y desde entonces ha cautivado a millones de seguidores en todo el mundo.

Por ello, no resulta extraño que, cualquier persona, sobre todo relacionada con el mundo de la política y negocios, haya puesto en práctica uno que otro de sus consejos.

A continuación, te compartimos nueve frases que el maquiavélico político ha inmortalizado en algunos de los 52 capítulos disponibles en Netflix, y que el 30 de mayo estará de regreso a lado de su cómplice y esposa, Claire Underwood, en la quinta temporada.

Consultamos a Alejandro Llantada, especialista en persuasión e imagen pública, con la finalidad de que nos compartiera su opinión, a partir de las frases del personaje protagonizado por Kevin Spacey.

1. “A veces, la mejor manera de ganar el respeto de tus superiores consiste en desafiarlos.”

AL: No hay emprendedor que no haya desafiado el statu quo. Puede que comience a hacerlo por ganar el respeto de su jefe, pero lo termina haciendo por respeto a sí mismo y, al final, desafía incluso al verdadero jefe: su cliente, con un producto o servicio diferenciado.

2. “Hay dos tipos de dolor: el que te hace fuerte y el inútil.”

AL: Crecer duele. Te duelen los huesos y hasta los dientes. El emprendedor sabe usar ese dolor a su favor, el dolor de la crítica de extraños, de la duda de familiares, y la transforma en motivación y combustible.

3. “Sólo hay una regla: cazar o ser cazado.”

AL: Cazar te convierte en emprendedor; ser cazado en un empleado más, tarde o temprano acabas como venadito, en la mira y desprevenido.

4. “Él eligió el dinero en vez del poder, un error que casi todos cometen.”

AL: Qué prefieres: ¿El dinero de un sueldo fijo o el poder de tu libertad con un ingreso variable, sin límite para arriba?

5. “Siempre está bien que te deban favores.“

AL: La mejor deuda que puedes tener es cuando tu cliente piensa que está en deuda contigo, por lo general paga con recomendaciones positivas o con intereses. Se puede convertir en un modelo de negocio millonario, incluso con clientes de bajos ingresos.

6. “El éxito es una mezcla de preparación y suerte.“

AL: La suerte favorece sólo a la mente preparada”, decía Napoleón; si bien la suerte es difícil controlarla, la preparación es un sine qua non (condición sin la cual no) del éxito del emprendedor.

7. “La generosidad también es una forma de poder.”

AL: Quien emprende y no piensa en ser generoso de alguna manera, tanto con sus empleados como con sus clientes, que mejor no lo haga, pues estará limitado por su egoísmo, y este no permite crecer al que empieza un negocio.

8. “Para algunas personas, el orgullo es su punto fuerte y también su debilidad; si consigues parecer humilde delante de ellos, harán cualquier cosa que les pidas.”

AL: El servicio se trata de ser humilde. El millonario que es dueño de varias concesionarias y que aún sabe bajar a piso y venderle un Tsuru a una mujer de 70 años, es alguien que no necesita mayor explicación de la razón de su éxito (por cierto, sí existe).

9. “Si te quieres ganar mi confianza, entonces tendrás que ofrecerme la tuya a cambio.”

AL: Vale la pena poner a prueba a un socio flojo o equivocado en su posición (algunos creen que merecen mucho a cambio de nada). No te sientas mal si al principio acaba molesto y se va; puede ahorrarte millones y muchos dolores de cabeza que ocurrirían después cuando levantes el negocio y él mantenga la misma actitud.

Fuente: https://goo.gl/P5I17h