SÍNDROME DE BURNOUT
¿Eres adicto al trabajo?
7 señales de que sufres del Síndrome Burnout
Workaholicos: ¿Eres adicto al trabajo?
¿Eres víctima del Síndrome de Burnout por estrés laboral?
*Promesa de grandes éxitos pero sin las suficientes herramientas para lograrlos.
*Dejar a los gerentes en una situación de soledad sin que a nadie le importe.
*Exponer a los gerentes al riesgo de ataque por hacer su trabajo, sin darles las *herramientas para contraatacar.
*Generar emociones profundas frente a las que el gerente debe contener sus sentimientos y ocultar su angustia.
*Despertar un profundo sentimiento de incapacidad y frecuentemente de culpa.
¿Cómo combatirlo?
La tarea de las empresas
¿Eres Workaholic? Descúbrelo en 11 pasos.
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34.5% de ellos trabaja más de 60 horas a la semana
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8 de cada 10 profesionistas recibe correos y contesta llamadas de trabajo en su tiempo de descanso
Sobra decir que ser trabajador es una gran y valiosa virtud, sin embargo, irnos a un extremo puede resultar un riesgo psicosocial. Para todas aquellas personas enfocadas en un 200% a su vida laboral, es mucho más importante el valor de su trabajo que el inculcar al mismo tiempo una relación con sus compañeros, amigos y familiares.
Muchas personas al pensar en adicción, inmediatamente lo relacionan a algún vicio, por ejemplo al alcohol o drogas, sin embargo, va mucho más allá, calificándose como un término aplicable en muchos aspectos de nuestra vida. Los trastornos adictivos se conforman por dos componentes fundamentales: la falta de control y la dependencia. El tener una obsesión con el trabajo tiene como característica principal, una falta de control sobre las horas “equilibradas” que se deben dedicar a nuestras responsabilidades laborales, permitiendo a nuestro cuerpo y mente estar en plena armonía.
¿Qué actitudes y comportamientos presenta un workaholic? Descúbrelo aquí:
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Te esmeras por hacer tu trabajo de la mejor manera, sin embargo,
nunca tienes tiempo de disfrutar los resultados, ya que en cuanto
terminas alguna tarea, comienzas a trabajar en la otra sin dar tiempo
siquiera a la auto reflexión y gozo de la misma.
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Estás de vacaciones, sin embargo nunca te despegas del teléfono, sin
importar que es el tiempo que puedes dedicarle a tu pareja o familia.
Por algo se llaman vacaciones ¿No creen?
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Prefieres hacer todas las tareas en vez de delegarlas, ya que
consideras que nadie las hará mejor que tú, por lo que te quedas mucho
más tranquila(o) sabiendo que fueron elaboradas por ti.
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Si te dieran a escoger entre trabajar solo o en equipo, optarías por estar solo y “aprovechar el tiempo sin distracciones”.
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¿Te ha pasado que aún dormido, sueñas con algún problema o situación
que tienes en el trabajo? Ojo, procura distraer tu mente con actividades
que eliminen el estrés ya que no es buena señal pensar en el trabajo
24/7.
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Todas tus conversaciones tratan sobre temas laborales, sin importar con quién estés.
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¿Bajó la carga de trabajo y te sientes presionado por eso? Atención,
no es una buena señal que en tiempos laborales “relajados” entrés en
desesperación, desarrollando la necesidad de buscar más trabajo para
llenar ese vacío.
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No importa que sea fin de semana, tú aprovechas para “adelantar trabajo”, por lo que tu cuerpo ni mente descansan.
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Aunque es bueno siempre buscar más éxito en nuestra vida profesional,
nunca estás satisfecho con tus logros y resultados. A pesar de todo lo
que hagas, siempre pensarás que pudiste haber hecho más… “tal vez si le
hubiera dedicado más tiempo”.
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Estas consciente que tu vida laboral y personal no se encuentra en un
equilibrio, sin embargo, siempre existe alguna justificación para darle
más valor al trabajo, excusándote en: “Quizá en el futuro lo cambie,
pero ahora no me es posible.”
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El simple hecho de pensar en no trabajar, jubilarte, faltar al
trabajo, o incluso no asistir por alguna enfermedad ¡Te aterra! ¿Qué va a
pasar si estás sumamente enfermo, en cama, pero sin ir al trabajo?
¡Trauma!
¿Eres adicto al trabajo?
Según OCC, 13% de los profesionistas mexicanos se consideran a sí mismos, adictos al trabajo.
Cada día es más difícil encontrar un empleo bien remunerado y el temor a perderlo, sean cuales sean sus condiciones, está generando un miedo permanente en las personas que las lleva a trabajar todo el tiempo. O bien, puede ser el directivo que en espera de entregar mejores resultados se vuelve adicto al trabajo.
Sintomatología
La medicina
Tips para cuidar tu salud
Sí, leíste bien. Se trata de nuevos padecimientos que bajo nombres tan peculiares como tecnoestrés, mobbing, burnout y karoshi están transformando las relaciones laborales y la calidad de vida de los dueños de negocios de todos los sectores, así como de sus colaboradores. A pesar de ser males reales causados por el estrés laboral, en México no hay un conocimiento generalizado al respecto ni estadísticas específicas sobre el tema. Es más, dentro de las 161 enfermedades enlistadas en la Ley Federal del Trabajo, el estrés no figura.
Las enfermedades laborales de orden psicosocial son reales y afectan cada vez a más personas. México es el segundo país con más líderes empresariales estresados, sólo después de China y antes que Turquía, señala la consultora de negocios Grant Thornton en su International Business Report.
Además, es de las naciones donde más se trabaja al día (la media es de 10 horas), aunque eso no se refleja en el bolsillo de los trabajadores, advierte la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Quizá por ello, seis de cada 10 mexicanos consideran que las exigencias laborales aumentaron el último año. De acuerdo con el Workmonitor, estudio elaborado por Randstad –empresa especialista en recursos humanos– no lo ven compensado en su remuneración.
Al factor económico se suman otros elementos, como la inseguridad y la alta rotación de personal. Esto da como resultado que, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tres de cada 10 empleados vivan con estrés.
En tanto que la situación en EE.UU. no es muy diferente. Una encuesta nacional de opinión pública de la American Psychological Association indica que para dos tercios de los estadounidenses el hablar de trabajo tiene un impacto significativo sobre su nivel de estrés. Lo anterior se traduce en un costo de unos US$300,000 millones al año. La cifra resulta del ausentismo, disminución de la productividad, rotación de personal, seguros directos y honorarios médicos y legales.
Aplica la receta
Tecnoestrés. Se genera por los largos periodos que los ejecutivos dedican al uso de dispositivos tecnológicos (computadora y teléfono) y al uso intensivo que hacen de Internet. Ocasiona dificultad para concentrarse, fatiga, aislamiento, ansiedad, dolor de cabeza, cuello y espalda, alteraciones del sueño, gastritis, palpitaciones, mareos e hipertensión arterial.
Apego enfermizo a la tecnología. Afecta al 63% de los usuarios de Internet y los mayores de 40 años son las principales víctimas. Para disminuir su impacto en la salud, los psicólogos proponen adoptar técnicas de relaja-ción y aprender a ver la tecnología como una herramienta de trabajo y no como un fin.
Síndrome de burnout. Se atribuye a la sobrecarga de trabajo, constantes cambios de turno o de huso horario, excesivos niveles de responsabilidad y condiciones laborales inadecuadas. Ocasiona dolor de cabeza, alteraciones digestivas, trastornos del sueño, elevación de la presión arterial, fatiga, palpitaciones, depresión, cansancio emocional, minusvalía, apatía y ansiedad.
Tan sólo en Estados Unidos se relaciona con el 60% del ausentismo laboral y genera gastos por US$57,000 millones anuales, según la American Psycologycal
Para marcarle un alto, se recomienda enfrentar la situación y corregir aspectos estresantes. Lo ideal es tomar terapia psicológica, llevar una dieta sana, hacer ejercicio y hasta cambiar de actividad.
Mobbing. Consiste en el hostigamiento psicológico que dos o más personas ejercen de manera sistemática –en un mínimo de seis meses y al menos una vez a la semana– contra algún miembro de la organización. Puede darse de superiores a subordinados, a la inversa o entre iguales. La víctima recibe ataques que alteran su rendimiento laboral y le ocasionan estrés, miedo, irritabilidad, apatía, frustración o pensamientos suicidas.
En México, entre el 8 y el 12% de los trabajadores admite haber sufrido este tipo de agresión, indican estudios de la Universidad de Guadalajara. Para remediarlo, hay que buscar el apoyo de una organización, solicitar orientación psicológica y, si el caso lo amerita, llevar el caso ante los juzgados.
Karoshi. De origen japonés, en español este nombre significa “muerte por exceso de trabajo” y hace referencia al fallecimiento súbito de un individuo –aparentemente sano– en su trabajo y a consecuencia de un derrame cerebral o de un ataque al corazón. Esto se debe a jornadas laborales excesivas y demasiada presión, que el organismo no es capaz de soportar.
La presión arterial aumenta, las arterias se endurecen y cesa el flujo sanguíneo al cerebro y/o corazón. Las personas más propensas tienen entre 40 y 50 años, y más de la mitad son ejecutivos, empleados de oficina y funcionarios públicos. Para evitarlo, se debe reenfocar la cultura laboral y hacer énfasis en el cuidado de la salud y la calidad de vida.
Más soluciones
En tanto que en Alemania, las empresas tienen programas para reducir estos trastornos. Por su parte, en el Reino Unido se han diseñado políticas de salud mental para el lugar de trabajo. En el caso de México, la legislación establece como obligación del patrón otorgar a su personal condiciones de seguridad.
Dentro de ellas está la identificación y medición de riesgos, capacitación y adiestramiento por instructores autorizados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Asimismo, brindar equipo de protección personal y monitorear la salud de cada empleado, explica Perla Edith Castillo Ramírez, especialista en Medicina del Trabajo.
La también directora operativa de Impulso Integral y Desarrollo, firma especializada en salud e higiene en el trabajo, señala que el asalariado tiene responsabilidades. Por ejemplo, debe usar equipo de protección personal, apegarse a los tiempos de descanso y actualizarse sobre el uso correcto de los equipos y medidas de seguridad.
Para Arturo Ruiz Velasco, psicoterapeuta y consultor en desarrollo humano a cargo de la firma OM Capital Humano, si las organizaciones dieran apoyo emocional a sus trabajadores y tuvieran un área específica para soporte emocional, se evitarían muchos problemas de salud y mejoraría la productividad.
“Lo más importante es gestionar una cultura de la prevención y lograr una sinergia empresa-trabajador. Con ello, se evitarían costes adicionales por baja productividad y, en algunos casos, la baja laboral”, concluye el especialista.
Consejos básicos
Aprender a comunicar. Para ello, presta atención a lo que se te dice, evalúa tu entorno y emplea las palabras adecuadas.
Desarrollar empatía. En términos coloquiales, ponte en los zapatos de otros.
Negociar. Hazlo desde una óptica de dar-dar: yo doy, tú das y los dos ganamos.
Decir no. Pon en una balanza tus prioridades, capacidades y expectativas. Nunca actúes sólo por complacer a los demás.
Tomarte un tiempo para ti. Haz ejercicios en tu lugar de trabajo o tómate algunos minutos para despejarte, respirar y meditar. A veces, 15 o 20 minutos son la mejor salida para liberar adrenalina.
Para mantenerte siempre sano
Define prioridades
Limita tu actividad laboral al centro de trabajo
Aprende a fijar límites
Organiza tu tiempo
Realiza una actividad física de forma constante
Sigue una dieta equilibrada
Descansa
Si es necesario, busca asesoría de un terapeuta
7 señales de que necesitas vacaciones
Aunque probablemente como emprendedor no cuentes con tiempo libre o con el dinero para irte de vacaciones, quizás eso mismo es lo que necesitas para mejorar tu productividad. Según los expertos, no hace falta que te tomes una semana completa para recargar tu energía, debido a que un solo día puede ser suficiente para ayudarte a meditar o relajarte y liberarte del estrés.
Es primordial que para que tu negocio funcione correctamente, tú te encuentres bien. Existen siete señales que indican que te urge tomarte al menos un día libre para ti y para hacer lo que te gusta. Hacerlo puede mejorar tu desempeño y atraer nuevas ideas para tu empresa. Descubre si cuentas con ellas y aprovecha esta temporada:
1. Pérdida de la emoción: Si últimamente te cuesta mucho levantarte para ir a trabajar y atender el negocio que antes tanto amabas o te sientes infeliz todos los días, es una clara señal de que necesitas un break.
2. Falta de enfoque o de creatividad: La mayoría de la gente no puede mantener un alto nivel de concentración por largos periodos de tiempo. Por lo general, las personas después de regresar de vacaciones operan con mayor productividad y encuentran soluciones a problemas que creían no la tenían. Además, estando en otros lugares puedes generar ideas novedosas y conocer personas nuevas que pueden ser beneficiosas para tu empresa.
3. Sentirte abrumado: Si estás reaccionando más que tomar el control, es un indicador de que necesitas tiempo libre. Si consideras que no puedes perder el tiempo en unas vacaciones, date cuenta que de todas formas lo estás perdiendo al ser ineficiente. Dejar de lado unos días tu negocio permite que estés alejado del estrés y de las constantes demandas y labores, lo que te ayudará a ver todo con claridad y tomar mejores decisiones.
4. Irritabilidad: ¿Últimamente te enojas con facilidad? Estar irritable puede ser una señal de estrés o de depresión, lo cual puede atribuirse al exceso de presión. Toma un break antes de que puedas lastimar a algún empleado con tu actitud o afectar irreparablemente la relación con algún cliente.
5. Insomnio: Los problemas del sueño son otra bandera roja que debes tomar en serio. Meditar y salir de tu ambiente cotidiano puede ayudarte a dormir bien. Los estudios señalan que tomar el sol y respirar aire fresco mejora tu salud y por tanto te facilitan el descanso.
6. Problemas de salud: Llevar tu trabajo al límite puede terminar por afectar gravemente tu salud. Trabajar largas jornadas puede hacerte sentir bien, pero te traerá insomnio, gastritis o malestar general, por lo que tarde o temprano tendrás que visitar a un doctor que te dirá: “Tómate un descanso”. Evita pagar la consulta.
7. Advertencias de familiares y amigos: Recuerda que las relaciones deben ser lo más importante de tu vida. Si las personas más cercanas te necesitan y te recomiendan que no trabajes tanto es porque en realidad te hace falta hacerlo. Es primordial que hagas tiempo en tu agenda para convivir con tus seres queridos, es la mejor forma de relajarse.

Fuente: http://bit.ly/MQZbSN
Trabajar mucho, más riesgo de depresión
La investigación, publicada en PLoS One, siguió a unos 2.000 empleados públicos británicos de mediana edad.
Los científicos de la Universidad de Londres y el Instituto Finlandés de Salud Ocupacional encontraron lo que llaman "una asociación robusta" entre trabajar horas extra y el riesgo de depresión.
En el pasado ya ha habido otros estudios sobre el impacto de trabajar largas horas y el riesgo de que un individuo sufra trastornos psicológicos, como ansiedad o dificultad para dormir.
Pero hasta ahora no se había logrado obtener una conclusión clara sobre el impacto del trabajo excesivo y el riesgo de depresión.
Uno de los principales problemas, afirman los investigadores, es que es difícil comparar el número de horas adicionales trabajadas porque no existe una clasificación estándar de lo que es el "tiempo adicional" de trabajo.
El estudio siguió a los participantes durante un promedio de 5,8 años.
Para la investigación los científicos utilizaron datos del llamado Estudio Whitehall II, que sigue desde 1985 a empleados de 20 departamentos del servicio civil en Londres con una edad de entre 35 y 55 años.
Al inicio y final del estudio los participantes, respondieron a cuestionarios para conocer el estado de su salud mental y el número de horas que trabajaban.
Problema global
Los investigadores eligieron a trabajadores que estuvieron empleados durante todo el tiempo del estudio y descartaron a los que habían sufrido alguna enfermedad psiquiátrica durante ese tiempo.
La muestra estudiada total fue de 2.123 empleados: 1.626 hombres y 497 mujeres.
Los cuestionarios iniciales mostraron que ninguno de los individuos presentaba alguna enfermedad psicológica.
Para el estudio, los participantes debían responder a la pregunta de "en un día normal de semana, ¿cuántas horas pasa aproximadamente en actividades de trabajo (durante el día y trabajo llevado a su casa)?".
Las respuestas fueron clasificadas como horario estándar (de 7 u 8 horas), una o dos horas de trabajo extra (9 y 10 horas) y tres o cuatro horas de trabajo extra (11 y 12 horas).
Al final del estudio los resultados mostraron que entre aquellos que trabajaban 11 horas o más se vio un riesgo 2,43 veces más grande de sufrir un episodio depresivo mayor que aquellos con un horario de 7 u 8 horas diarias.
E incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta factores como alguna enfermedad física crónica, tabaquismo, consumo de alcohol, presión laboral y apoyo social vinculado al trabajo, no se vio un impacto en la asociación entre horas extra trabajadas y riesgo de depresión.
El estudio no investigó cuáles podrían ser las causas de esta asociación, pero creen que las largas horas trabajadas podrían afectar la salud mental cuando surgen conflictos familiares a causa de éstas, o porque el individuo presenta dificultades para "desconectarse" del trabajo o por un incremento prologando en los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
Tal como señala la doctora Marianna Virtane, quien dirigió el estudio, la depresión, junto con otros trastornos mentales comunes, ya se convirtieron en todo el mundo en un problema importante de salud pública y por eso es importante analizar las probables fuentes de esta enfermedad.
"Hasta ahora se desconoce la etiología exacta de la depresión, pero se asume extensamente que es multifactorial e involucra factores genéticos, biológicos y psicosociales".
"Aunque ocasionalmente trabajar horas extra puede traer beneficios para el individuo o la sociedad, es importante reconocer que trabajar horas excesivas también está asociado con un incremento en el riesgo de una depresión grave" afirma la investigadora.
Fuente:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/01/120126_depresion_trabajo_men.shtml
Trabajo en exceso "marchita" al corazón
Durante 11 años se observaron las alteraciones de siete mil trabajadores, entre 39 y 62 años, con horarios normalmente extenuantes. El estudio encontró que el 67 por ciento de las personas que laboran más de 11 horas son más propensos a sufrir males coronarios, que aquellos que laboran entre siete y ocho horas.
Los participantes en el análisis no presentaban problemas médicos, según los exámenes aplicados a principios de los años 90. Sin embargo, tras más de una década de horas extra, su salud decreció y al menos 192 de ellos terminaron con males cardiacos.
Los investigadores comentaron que aún hace falta investigar más sobre la relación entre los horarios laborales extensos y las dolencias coronarias; pero dejaron en claro que es un factor que aumenta el llamado índice de Framingham, con el que los cardiólogos estudian el riesgo de que las personas puedan padecer una enfermedad cardiaca.
Fernando Sarráis, autor del libro Aprendiendo a vivir: el descanso, dijo que las jornadas extenuantes no sólo afectan a nivel físico, pues tienen un impacto en el psicológico, que al estar bajo mucha presión deriva en otros males.
Por su parte, Petra Sanz, miembro de la Fundación Española del Corazón, comentó que trabajar demasiado también afecta la ingesta de alimentos nutritivos, pues los trabajadores tienen que buscar en la calle todo tipo de comestibles que satisfagan el hambre, pero no al cuerpo.
Los costos de ser adicto al trabajo
7 de cada 10 mexicanos padecen esta afección y 2 de cada 10 duermen menos de 45 horas semanales; esta actitud puede generar insatisfacción laboral, problemas de salud y con la familia o pareja.
La adicción al trabajo puede ocasionar desde estrés y aburrimiento hasta conflictos maritales, divorcios y desgaste de la salud.
Para las empresas es importante incrementar la productividad y reducir los gastos, pero... ¿las compañías se preocupan por lo que esto puede causar en la salud de los trabajadores? En el continuo esfuerzo por cumplir con las metas que se plantean en la oficina, el profesionista puede terminar generando adicción al trabajo y desmotivación.
Este fenómeno laboral se está convirtiendo en una situación común para los mexicanos. Según una encuesta realizada por el portal electrónico Trabajando.com entre 3,000 personas, un 66% considera que tiene cierta adicción a su vida laboral.
La mitad de los encuestados (un 55%) dice haber sufrido alguna vez de estrés, el 18% refiere desgaste físico y psicológico; 14% pérdida del apetito; 9% irritabilidad, y un 4% sufre depresión.
La presión que un trabajador enfrenta por querer subir de categoría y mejorar los ingresos, ha recibido diferentes nombres, desde adicción hasta "entrega" y "síndrome de la alta productividad".
Cualquiera que sea el concepto, las consecuencias de tener más trabajo del que se puede aceptar son: descuido personal, al aburrimiento por la monotonía en las actividades o la intensidad laboral; y estos síntomas son la primera etapa. Después esas características se transforman en agotamiento y enfermedad, indica la investigadora de la FES Iztacala María Hernández Pozo, autora del proyecto Trabajolismo: Radiografía contingencial de una adicción.
"Es importante que las personas tengan en cuenta que es importante trabajar para vivir y (no viceversa). Si bien es atractivo tener un puesto estratégico en una organización, con grandes responsabilidades y beneficios, eso no sirve de nada si la persona no está sana", expresa la country manager de Trabajando. com México, Margarita Chico.
El espacio dedicado a la familia es el que generalmente se ‘sacrifica'. El 39% de los participantes en el sondeo del portal laboral, refieren el ‘costo' de no ver a sus hijos ni compartir momentos con ellos. Un 36% apunta hacia la falta de horas disponibles para convivir con los amigos, y un 25% asegura estar en problemas en la relación de pareja debido a la falta de tiempo por trabajo.
Hay que tener claro que mayor tiempo laboral no es sinónimo de ser mejor en temas de productividad, lo importante es organizarse y priorizar actividades para rendir más, sugiere Chico.
Decisión propia
Para Hernández Pozo, diversas investigaciones en adicción al trabajo señalan que hay dos tipos de trabajólicos: los que están satisfechos con este tipo de rutinas, y aquéllos que lejos de estarlo reportan problemas de salud, insatisfacción con sus carreras y sus relaciones familiares.
"Las personas generalmente saben que deben cumplir horas extras y esforzarse más para tener su empleo. Eso es común, el problema es cuando el profesionista llega al grado de sólo enfocarse en su trabajo y, a veces, se valida sólo a través de éste", señala la psicóloga Martha Noriega.
Sobre las consecuencias que acarrea el ‘trabajolismo', a pesar de no existir un acuerdo entre especialistas sobre el efecto potencialmente dañino de este factor, la mayor parte coincide en identificar situaciones como conflictos maritales, divorcio, desgaste personal y de salud, indica la investigadora de la FES Iztacala en su proyecto.
El sondeo de Trabajando.com también arrojó el número de horas que duermen a la semana los profesionistas entrevistados. El 34% lo hace entre 45 y 50 horas, y un 17% dice descansar menos de 45 horas.
Hernández Pozo puntualiza que las largas jornadas se asocian a un desempeño pobre y un deterioro físico que puede llegar a ser severo. "Esta tendencia, actualmente, es común en ciertas culturas laborales, como la japonesa, donde (incluso) hay un término para denominarla, karoshi, que significa ‘morir debido a una exagerada dedicación al trabajo'. El deceso ocurre, normalmente, por causa de un accidente cardiovascular, como un infarto".
Dime de qué te enfermas...
Ante el avance tecnológico, las personas se han visto impuestas a fuertes exigencias en las oficinas y centros laborales, demanda que es reforzada por el estereotipo de mujeres y hombres exitosos, que asumen fuertes responsabilidades y llevan un ritmo de vida intenso.
De acuerdo con Rafael Rodríguez Cabrera, jefe del área de Salud en el Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en los últimos 15 años han surgido enfermedades laborales derivadas del estrés o la obesidad que ni siquiera se conocían.
“Cada vez se reportan más alteraciones físicas en la mano por escribir en la computadora, cambios en la voz en el caso de las personas que hablan mucho por teléfono, afecciones en el oído por usar el celular, adicciones a drogas, violencia y muchos tipos de neurosis”, detalló Rodríguez Cabrera en entrevista para El Economista.
Esas enfermedades ocasionan ausencias de los centros de trabajo, que generan pérdidas anuales equivalentes al 4% del PIB mundial, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que agrega que cada año mueren 6,300 personas por lesiones o padecimientos laborales.
Las nuevas enfermedades
- Síndrome de desgaste profesional o “Burnout”, que afecta de manera frecuente a personas que tienen trato directo con la gente, por ejemplo psicólogos, médicos, profesores, policías, comerciantes, servicio a clientes, entre otros.
- Síndrome de fatiga informativa o “tecnoestrés”, que afecta a quienes pasan largas horas frente a la computadora, al grado de desarrollar una dependencia.
- Síndrome de acoso o “Bullying/Mobbing”. Si tus compañeros de trabajo ejercen sobre ti una fuerte presión psicológica, eres una víctima del “bullying” laboral.
- Síndrome de fatiga crónica o “gripe del yuppie”, un estrés laboral caracterizado por dolor de cabeza, irritabilidad, sensación de cansancio permanente, pérdida de memoria y una disminución en el sistema inmunológico, que genera en el paciente síntomas similares a las del resfriado.
- Adicción al trabajo o “workaholism”: Afecta sobre todo a individuos con personalidad ansiosa, perfeccionista, controladoras, con tendencia a la depresión y con baja autoestima, que además prefieren el trabajo individual antes que el de equipo. Se da con mayor frecuencia en hombre que en mujeres.
- Enfermedades como la obesidad y el sedentarismo han llegado a niveles de pandemia por todo el mundo. El sedentarismo afecta a personas que están siempre en la misma posición, lo que deriva en problemas músculo-esquelético, como dolores de espalda por mala postura, así como contracturas musculares.
Te presentamos este gráfico sobre nuevas enfermedades relacionadas con el trabajo en oficinas.
Fuente:
http://elempresario.mx/actualidad/gripa-yuppie-aumentan-padecimientos-laborales
Trabajar muchas horas afecta tu corazón y mente
Tener jornadas de 10 o más horas trastorna la personalidad de las personas pues se tiende a ser más agresivo, hostil, depresivo y ansioso.
Las personas que trabajan jornadas de 10 o más horas diarias tienen 60% más probabilidad de sufrir problemas cardiacos graves, incluso ataques al corazón, señala un estudio publicado en el European Heart Journal.
La relación entre horas de trabajo y trastornos cardíacos queda demostrada en el estudio, pero no así la causa, que puede ser el estrés que produce trabajar demasiado.
Incluso trabajar de más trastorna la personalidad pues se tiende a ser agresivo, competitivo, tenso, consciente del paso del tiempo y en general hostil. Además de ser más propensos a padecer depresión, ansiedad o insomnio, aseguraron los investigadores.
Los investigadores monitorearon a seis mil funcionarios ingleses por 11 años, publica el portal del diario español El País.
Reducir el horario laboral mejora la calidad de vida y el medio ambiente
La felicidad se ve afectada por el exceso y el ritmo de trabajo, tal y como demuestra la clasificación mundial de satisfacción del mundo, que señala que los cuatro países "más felices" del planeta (Dinamarca, Holanda, Finlandia y Suecia) son los que mayor atención prestan al equilibrio entre trabajo y vida.
Con más tiempo y menos dinero la gente fuma y bebe menos, ingiere menos comida rápida y menos calorías y camina más, aspectos que no sólo benefician a las personas sino que también tienen su contrapartida en el medio ambiente y la biosfera.
Esta es una de las conclusiones incluidas en el libro "La situación del mundo 2010. Cambio Cultural. Del consumismo hacia la sostenibilidad", un trabajo del investigador del Instituto Worlwatch, Erik Assadourian, y del profesor de la Universidad Internacional de Andalucía (España), Víctor M. Toledo, presentado hoy Día Mundial de los Derechos del Consumidor.
Editado por el Centro de Investigación para la Paz y por Icaria, el libro apela a la conciencia de los consumidores para modificar sus hábitos y superar la cultura consumista desde todos los puntos de vista posibles: educación, empresa, medios de comunicación, gobiernos, tradiciones y movimientos sociales.
Entre otros datos, recuerda que sólo el 7 por ciento de la población mundial (500 millones de personas) emite la mitad de las emisiones de dióxido de carbono mundial, mientras que los 3.000 millones más pobres sólo generan el 6 por ciento, unas emisiones que en las próximas décadas elevarán la temperatura global en 4,5 grados centígrados antes de 2100.
Pero el consumismo no sólo tiene efectos negativos para el medio ambiente, sino también para los que se suponen que son sus beneficiarios, las personas que viven inmersas en él, especialmente los estadounidenses, que trabajan entre 200 y 300 horas más al año que un europeo medio.
Los europeos occidentales, por el contrario, viven más que los americanos y tienen, por término medio, poco más de la mitad de probabilidades de padecer dolencias crónicas, como enfermedades de corazón, hipertensión y diabetes de tipo 2 pasados los 50 años.
Pero la felicidad también se ve afectada por el exceso y el ritmo de trabajo, tal y como demuestra la clasificación mundial de satisfacción del mundo, que señala que los cuatro países "más felices" del planeta (Dinamarca, Holanda, Finlandia y Suecia) son los que mayor atención prestan al equilibrio entre trabajo y vida.
Una nueva escala mide la adicción al trabajo
Está desarrollada por Investigadores de la Universidad Jaume I y confirman la utilidad de la Escala DUWAS, que mide la adicción al trabajo, un trastorno que afecta en España en torno al 12 por ciento de las personas trabajadoras. Los expertos afirman que el 8 por ciento de la población activa española dedica más de 12 horas al día a su profesión.
La adicción al trabajo se entiende como un daño psicosocial caracterizado por dos dimensiones principales:
- el trabajo excesivo.
- el trabajo compulsivo.
Los resultados, publicados en la revista española Psicothema, no sólo confirman la estructura bifactorial de la adicción al trabajo, es decir, las dos dimensiones de la misma, sino que relacionan los resultados con el bienestar psicosocial (la salud percibida y la felicidad), para contrastar las características negativas de la adicción al trabajo en España.
“Sólo se es adicto al trabajo si además de trabajar excesivamente, se trabaja de forma compulsiva para calmar la ansiedad y los sentimientos de culpa que producen en la persona el hecho de no trabajar”, comenta Del Líbano.
“Este estudio facilita la evaluación de la adicción junto a otros fenómenos que afectan a la salud psicosocial de los trabajadores, sin que el tiempo necesario para rellenar este cuestionario afecte a la motivación de las personas evaluadas”.
La validación de la nueva Escala DUWAS (Escala de Adicción al Trabajo Holandesa), se debe a las críticas recibidas por las dos herramientas de evaluación más utilizadas hasta ahora, el WorkBAT (Batería de Adicción al Trabajo) y el WART (Test del Riesgo de Adicción al Trabajo), respecto a su validez y fiabilidad.
Los datos sobre la prevalencia mundial de la adicción al trabajo varían de unos estudios a otros y la sitúan en torno al 20% en países como Japón. En España, las cifras se sitúan en el 12%, tal y como indican las investigaciones de Sánchez Pardo, Navarro Botella y Valderrama Zurián, en 2004, y del grupo de Del Líbano, en 2006, respectivamente.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que el 8% de la población activa dedica más de 12 horas al día a su profesión para huir de sus problemas personales. Los expertos señalan que dedicar más de 50 horas a la semana al trabajo puede determinar la adicción.
La adicción al trabajo se caracteriza por:
- La extrema actividad y dedicación laboral (trabajan fuera de hora, fines de semana o vacaciones)
- La compulsión en el trabajo (incapacidad para delegar tareas)
- Una implicación laboral desproporcionada (autovaloración centrada en el trabajo)
- Un deterioro de la vida cotidiana (comunicación interpersonal deficiente)
Entre los factores de riesgo que conducen a esta adicción figuran:
- Las presiones económicas, familiares y sociales
- El temor a perder el trabajo
- La competitividad del mercado laboral
- La necesidad de conseguir el éxito deseado
- El temor a los jefes prepotentes, exigentes y amenazantes
- Los elevados niveles de autoeficacia laboral
- La carencia de afectos personales que se intentan suplir con el trabajo.
Además, las personas adictas al trabajo pueden llegar a consumir sustancias ilegales para trabajar más, aumentar de este modo su rendimiento laboral y superar así el cansancio y la necesidad de dormir.
Nueva escala para medir adictos al trabajo
Muchos trabajan en forma compulsiva para calmar la ansiedad y no por gusto al trabajo.
Investigadores de la Universidad Jaume I de Barcelona confirmaron la utilidad de DUWAS, una nueva escala para medir la adicción al trabajo, un trastorno que afecta en España en torno al 12% de las personas trabajadoras.
"La adicción al trabajo se entiende como un daño psicosocial caracterizado por dos dimensiones principales: el trabajo excesivo y el trabajo compulsivo", explica Mario Del Líbano, autor principal del artículo e investigador de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Jaume I de Castellón de la Plana.
Los resultados, publicados en la revista española 'Psicothema', no sólo confirman la estructura bifactorial de la adicción al trabajo, es decir, las dos dimensiones de la misma, sino que relacionan los resultados con el bienestar psicosocial (la salud percibida y la felicidad) para contrastar las características negativas de la adicción al trabajo en España.
"Sólo se es adicto al trabajo si además de trabajar excesivamente, se trabaja de forma compulsiva para calmar la ansiedad y los sentimientos de culpa que producen en la persona el hecho de no trabajar", comenta Del Líbano.
La validación de la nueva escala llamada DUWAS (Escala de Adicción al Trabajo Holandesa), se debe a las críticas recibidas por las dos herramientas de evaluación más utilizadas hasta ahora, el WorkBAT (Batería de Adicción al Trabajo) y el WART (Test del Riesgo de Adicción al Trabajo), respecto a su validez y fiabilidad.
Límite, 50 horas
Los datos sobre la prevalencia mundial de la adicción al trabajo varían de unos estudios a otros y la sitúan en torno al 20% en países como Japón. En España, las cifras se sitúan entre el 11,3 y el 12%, tal y como indican las investigaciones de Sánchez Pardo, Navarro Botella y Valderrama Zurián, en 2004, y del grupo de Del Líbano, en 2006, respectivamente.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que el 8% de la población activa dedica más de 12 horas al día a su profesión para huir de sus problemas personales. Los expertos señalan que dedicar más de 50 horas a la semana al trabajo puede determinar la adicción.
La adicción al trabajo se caracteriza por la extrema actividad y dedicación laboral (trabajan fuera de hora, fines de semana o vacaciones), la compulsión en el trabajo (incapacidad para delegar tareas), una implicación laboral desproporcionada (autovaloración centrada en el trabajo), y un deterioro de la vida cotidiana (comunicación interpersonal deficiente).
Entre los factores de riesgo que conducen a esta adicción figuran las presiones económicas, familiares y sociales; el temor a perder el trabajo; la competitividad del mercado laboral; la necesidad de conseguir el éxito deseado; el temor a los jefes prepotentes, exigentes y amenazantes; los elevados niveles de autoeficacia laboral y la carencia de afectos personales que se intentan suplir con el trabajo.
Además, las personas adictas al trabajo pueden llegar a consumir sustancias ilegales para trabajar más, aumentar de este modo su rendimiento laboral y superar así el cansancio y la necesidad de dormir.
Fuente:
http://www.cambadu.com.uy/Informacion/Noticias/RRHH/adiccion_al_trabajo.html?printable=true